Estamos en medio de dos crisis grandes: Una real, la crisis del medio ambiente y de la energía, otra de cuento, de robo descarado, la financiera.
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Estamos en medio de dos crisis grandes: Una real, la crisis del medio ambiente y de la energía, otra de cuento, de robo descarado, la financiera.
El Sr. Alcade de Madrid va a subir los impuestos a los madrileños. En una etapa de crisis económica, este señor no se puede contener y quiere seguir derrochando un dinero que -impone- a los que le han elegido.
Estamos locos de remate. Nuestra ansia es gastar lo que tenemos, y lo que no tenemos, generalmente en asuntos que no producen retorno de riqueza. Para muestra un botón: Cuando el Sr. Gallardón podía haber utilizado los -impuestos- para montar centrales solares y sacar dinero de ellas, los utilizó para hacer un túnel absolutamente inútil, sobre el que iba a ir un jardín con lago, que espera durmiendo el sueño de los justos.
En la Edad Media los barones extraían el -impuesto- por la fuerza de las armas, a sus servidores, los que trabajaban para que ellos disfrutaran de la vida. Hoy seguimos en lo mismo, pero además, con justificación total, pues, como dijo el Sr. Sanz, Barón de Navarra, “¿No me han elegido con sus votos? ¡Pues que se fastidien!”
Lo mismo que el Sr. Benach, en Cataluña, que se compra con dinero público un coche de 120.000 euros (lo que ganan 10 personas en un año). ¿No le han elegido? ¡Pues que se fastidien!
Nuestra locura carece de límites
Hoy se ha presentado un libro sobre cambio climático, escrito por uno de los mayores expertos en el tema: Vaclav Klaus.
“Environmentalism is a dangerous ideology endangering human freedom.” (2007) Vaclav Klaus,
Vaclav Klaus es el Presidente de la República Checa.
Su libro lo presentó un ex presidente del Gobierno Español, en Sr. Aznar.
Son dos personas que saben una barbaridad de lo que están hablando.
Para empezar, esto de ser presidente de una república, como lo de ser rey de un reino, no quiere decir otra cosa más que uno es un funcionario más, pagado por los ciudadanos, y que ha sabido convencerlos para que le nombren para ese puesto.
Para este convencimiento muchas veces lo que se precisa es, chalaneando bien, engañar lo suficiente a una parte del electorado para conseguir unos votos.
Por lo tanto, que alguien, que de lo que habla no sabe un pimiento, pida atención por ser presidente de una república, no tiene el menor sentido.
En segundo lugar, sería muy conveniente que se dejara de jalear a las personas por lo que “son” y se preguntara uno que es lo que esas personas han hecho. ¿Que ha hecho, que logros para la humanidad ha conseguido en su vida este Klaus?
El libro se llama:
“Planeta Azul Pero No Verde”
y en el mismo el Sr. Klaus se hace las siguientes preguntas. (Esta persona parece que no tiene un gramito de vergüenza, al ser capaz de hacerse en público estas preguntas):
‘¿Vivirán pero o mejor los ciudadanos porque haya pequeños aumentos de la temperatura global?’
‘¿Es el calentamiento global una realidad?’
‘¿Lo está causando el ser humano?’
Dejando aparte la contestación a estas preguntas, que no merecen más atención, pues son como preguntar a una persona en la calle, a las 12 del mediodía, si piensa que es de día o de noche, la pregunta que tenemos que hacernos, la pregunta básica, aquella que descalificaría a Aznar para optar a algo más que payaso en la escena internacional, sería por qué siguen gentes como él, como Boadella, (al que se le ha nombrado director del inútil teatro de El Canal por llevar por España una obra ridícula contra la realidad del cambio climático, rechazando la evidencia) es:
¿Qué les molesta de esa realidad? ¿Qué tendrían que cambiar que les disgusta tanto?
Una de las cosas que dice este Vaclav Klaus es que los científicos quieren enloquecer a la sociedad y hacer que esta les de cada vez más y más dinero. Aparte de que esto sea correcto o no, ¿Qué me puede decir este Vaclav Klaus de los políticos? Gallardón acaba de subirse el sueldo a más de 100.000 euros, con gente en el paro y sin poder pagar la hipoteca. ¿Qué nos da Gallardón a cambio de esos 100.000 euros que no nos pudiese dar con 30000?
¿Y los 644 asesores de ZP? ¿Y los diputados a Cortes y a los innumerables parlamentos regionales? ¿En qué estamos tirando ese dinero?
En fin, mirad la pagina
http://en.wikiquote.org/wiki/V%C3%A1clav_Klaus
y una vez leída, veréis que puesto que es este Vaclac Klaus quien dice que no hay peligro en el cambio climático, los creyentes deberían ir en masa a Lourdes, a Fátima y a donde fuera para hacer rogativas para que se detenga el cambio climático, porque si esta persona dice que no hay, es que se nos viene encima un tsunami de cambio climático de proporciones monstruosas.
Hablaron ambos, Klaus y Aznar, de entelequias propias del mundo de Matrix, o de Harry Potter: Hablaron del “mercado”. ¿Existe el mercado?
Enfin, un espectáculo triste. Esta es España. La España de Unamuno, ‘¡Que inventen ellos’. Aqui los toros. La España que prohibió las obras de Galileo, la España, que según Julio Verne, no podía destinar al viaje a la luna mas que un duro, la España cuyas fundaciones son de arte, o que deja el dinero para misas en olvido total de la ciencia.
La España negra de siempre.
Además de plantear (en El País) la disyuntiva Recesión/Cambio Climático, que es una muestra de que quien escribe, o quien lo propone, no sabe de que habla (incluso si es Frau Merkel y, sin duda alguna, Berlusconi), leo en ese periódico (que hoy estaba por casa aunque yo no lo compro nunca) lo siguiente:
“Más de la mitad de la riqueza de los españoles procede de las casas en propiedad”
Esta afirmación parece que procede de algo llamado Funcas, Fundación de Cajas de Ahorros.
Es para echarse a temblar observar en manos de quienes estamos, respecto a la economía. Claro, con estas gentes así llegan las crisis económicas.
Demuestran que quienes rigen la economía no se enteran, no saben de la misa la media, que viven en la inopia o en otro mundo, no en éste.
¿Qué sentido tiene decir que la RIQUEZA deriva de las casas en propiedad?
Si eso es RIQUEZA, vivimos en el mundo de Matrix, o en de Harry Potter, en el que cualquier cosa es posible diciendo ¡Alohomora!
Las casas son chips cuyo valor es arbitrario. Serán dinero, fichas de ruleta, como las acciones de la bolsa, pero nunca pueden ser RIQUEZA.
La riqueza es la capacidad de actuar, de producir, de generar. ¿Qué riqueza tengo yo si cuando quiero vender una casa todos los demás quieren vender la suya al mismo tiempo y nadie la compra? Y en etapas de cuento chino, de vida a crédito, si cuando vendo mi casa cualquier otra cosa que quiera comprar vale más de lo que he obtenido por ella?
De este error conceptual vino la ruina y la miseria de España cuando llegó la plata de América: Como decía Cellórigo, uno de los primeros economistas del mundo, la plata causó la miseria. Esa plata se invirtió en bienes raíces, invendibles, y en bienes de lujo, en vez de invertirse en industrias productivas, en astilleros y telares, en universidades y comercios, en cultivos y molinos. Se rechazó la única RIQUEZA real: El trabajo productivo.
La única riqueza es producir, no enterrar el dinero o dilapidarlo.
Con sabios como los de Funcas lo raro es que no hayamos entrado en crisis hace ya muchos años, mucho antes de ahora.
Leyendo un libro de historia (que pretende estudiar la historia desde Sumer hasta nuestros días), leo las frases siguientes:
“…… Darío (el persa) sometió a los indios”
Comenta el autor, C.N. Parkinson, que Darío tenía que someter a los indios para recobrar el coste del camino comercial entre Persia e India, que acababa de montar.
Luego escribe: “Los fenicios extendieron su ruta comercial hasta Cadiz por la ribera sur del Mediterráneo, mientras que los griegos lo hacía por la norte. Naturalmente, cada uno quería el monopolio del comercio…”
Yo me pregunto: ¿Qué ventaja se obtiene con el monopolio? Estudiando la historia se ve que esas ventajas han sido siempre enormemente limitadas en el tiempo, por una razón básica: El monopolio significa que una persona o grupo quita de enmedio a otros, que evidentemente hacen todos los esfuerzos para quitar ese monopolio al primero, y lo consiguen en unos plazos muy breves, por lo general.
Si en vez de buscar, naturalmente, ese monopolio, lo que uno busca es la cooperación, aquellos otros no tienen interés de quitar nada al primero, pues son todos participantes en la misma aventura.
Aquello deriva del esquema genético de una lucha bastante tonta por unos recursos ya dados que son escasos.
Ahora bien, si en vez de competir por unos recursos escasos cooperamos entre todos para hacer abundantes los recursos, el esfuerzo sigue existiendo, podemos evolucionar, pero no destrozándonos unos a otros periódicamente sin resultados positivos del destrozo.
Lo que yo veo es que esas competitividades no han dado ningún resultado positivo, mientras que el único resultado positivo real que hemos conseguido en la historia de la humanidad ha sido la ciencia en cooperación, el esfuerzo común, no en quitarnos los unos a los otros unos recursos dados y escasos, sino en hacer que esos recursos dejaran de ser escasos y se convirtiesen en abundantes.
A este mensaje, que debería ser muy sencillo de comprender, le pasa como a la lluvia que cae sobre un impermeable: Resbala en las entendederas de las personas. La razón de esta impermeabilidad es clara y genética: Los cerebros estan preparados para la “lucha por la vida” y no acaban de entender el esquema de cooperación.
Cuado yo hablo de trabajar para hacer abundantes los recursos escasos, los economistas que me oyen no entienden lo que escuchan: resbala por los oídos sin mojar sus mentes.
La vida se define como una búsqueda constante de energía: Esa es esencialmene la definición de vida.
Durante muchísimo tiempo ( unos mil millones de años) la energía disponible era escasa, porque los mecanismos encontrados para su captura no eran muy eficientes, y porque el esquema genético era de crecer hasta agotar los recursos.
Hoy podemos capturar energía del Sol con un rendimiento unas 15 veces superior al de la fotosíntesis. Si conseguimos limitar el crecimiento de la población para disponer de esa energía para menos de diez mil millones de individuos de la especie humana (¡qué ya está bien!), podemos dedicar nuestros esfuerzos no a combatir unos contra otros por recursos escasos, sino en hacer abundantes esos recursos.
Es claro que si seguimos la tendencia genética (es decir, el interés de nuestros genes, que nos usan de vehículos para su propia propagación) en vez de nuestros intereses como seres inteligentes y pensantes, y crecemos hasta los 70.000 millones de personas, volveremos a estar de nuevo en el mismo predicamento.
Los mensajes genéticos han sido codificados en reglas religiosas, morales y a veces legales. Es preciso desentrañar la maraña, identificar el interés de los genes y separarlo de nuestros propios intereses, y establecer un nuevo sistema de códigos, de lenguajes, de idiomas que nos permitan avanzar en esa dirección, es decir, la dirección de la generación de recursos, de la limitación del número de individuos y de la calidad de vida, frente al robo y el asesinato por recursos escasos y limitados, el aumento sin límites de la población y la vida dedicada a la propagación genética sin atención a la calidad de la vida humana.
Cuando todo lo que aprendemos de la historia es que es en las situaciones de crisis cuando debemos invertir en futuro, cuando insistir en los errores del pasado solo nos puede llevar a intensificar la crisis aun más, a hundirnos en la más absoluta miseria, los ciegos siguen insistiendo en el camino hacia el precipicio:
http://www.elpais.com/articulo/internacional/paises/piden/aplace/lucha/cambio/climatico/elpepuint/20081016elpepiint_3/Tes
Esforzarse contra el cambio climático significa relanzar la economía: Poner en marcha nuevas tecnologías, generar empleo, aumentar la riqueza.
¿Qué proponen estos diez locos?
¿Qué sigamos tirando el dinero en ladrillos?
Tenemos en España un millón, un millón, de pisos invendibles. ¿Tenemos que hacer aun más pisos a crédito para llegar a tener dos millones de cadáveres inmobiliarios?
¿Qué sigamos comprando petróleo a unos multimillonarios que no nos devuelven un euro de lo que les pagamos?
¿Qué sigamos pagando por unos coches que solo hacen gastar y gastar?
Cuando Berlusconi dice que no es tiempo de “sacrificios”, ¿De que habla ese ignorante? ¿Es sacrificio generar empleo de calidad, poner a todos los ingenieros europeos e italianos a producir riqueza, es decir, energía?
Cuando a España llegaba la plata de América, España cerró sus fábricas de paños, pues se producían más baratos en Holanda, y como había dinero…..
La miseria de España, a pesar de “las Américas” duró 3 siglos.
Las riquísimas ciudades italianas del medievo, Venecia, Génova, Florencia, Pisa, y demás, se hundieron en la miseria a partir del Renacimiento, porque sus gremios de pañeros (vide Berlusconi) no podían adoptar nuevas tecnologías, ni bajar los salarios.
De la historia solo se aprende que no se aprende de la historia.
Tenemos que impulsar una renovación radical de nuestras sociedades: Hoy, ahora.
Estamos viendo que el problema no es financiero: No sirven las inyecciones de liquidez. El problema es económico y social, no financiero. ¿Es ésto tan difícil de entender? Es claro que un anciano como Berlusconi no lo puede asimilar. Pero hay en el mundo gente joven que quizá lo entienda.
La economía tradicional es gastarnos hoy lo de mañana y de pasado: Es claro que vivimos en la gloria. Tenemos tres veces el dinero que tendríamos si solo usásemos el que tenemos hoy.
Pero que hacemos mañana (es decir mañana, dia 17 de Octubre de 2008). ¿Seguimos cogiendo el dinero de …., de cuando?
Porque ya debemos ir por el siglo XXIII a base de pedir prestado al futuro.
Necesitamos relanzar la economía y para ello la única solución es olvidar la economía tradicional, que es la que nos ha traído hasta aquí y poner en marcha la nueva economía, la que, además, necesitamos para frenar el cambio climático.
¿O queremos repetir las historias de España e Italia?
La idea de que la ciencia debe ser vigilada, garantizada, supervisada por funcionarios que de ella ni la misa la media, deriva, en los últimos 15 años, de la labor de un parlamentario europeo por el Reino Unido, que insiste una y otra vez en que “el dinero de los contribuyentes no se puede tirar en unos vagos que pierden el tiempo en los laboratorios”, evidentemente sin mirarse el al espejo.
Porque ¿qué produce un parlamentario europeo mas que tirar el dinero, sobre todo en la migración mensual de Bruselas a Estrasburgo y vuelta?
La única fuente de la riqueza actual es la ciencia, mientras que los sistemas políticos, si estudiamos bien la historia, lo único que han generado, desde que la conocemos, es gasto inútil.
La ciencia es una aventura del pensamiento.
Es avanzar por un camino ignoto, sin reglas ni indicaciones.
Por lo tanto, para desarrollar la ciencia lo mas inadecuado es la burocracia, el exigir resultados cada tres meses, el buscar garantías, las ANECAS y agencias de evaluación.
No se como será la nueva LCYT, pero si trata de GARANTIZAR el resultado de la inversión es absolutamente seguro que se pagará a los investigadores, se harán edificios para albergar laboratorios, se compraran ordenadores y microscopios electrónicos.
Pero si se trata de garantizar la ciencia el fracaso es lo que está garantizado.
Solo se puede conseguir ciencia si se deja a los científicos trabajar a su aire, sin controles ni exigencias.
La ciencia es como la exploración: Si Isabel la Católica le hubiese dicho a Colón “Embárquese para descubrir América” hubiese hecho un pan como una tortas. Habria pagado por algo ya conocido. Pagó por un riesgo, por una aventura.
Si Colón hubiese tenido que volver cada semana a reportar lo que había hecho durante ella, el viaje habría sido un fracaso evidente.
No se lo exigieron.
Y rindió.
El debate es bienvenido y llega con años de retraso.
Para conseguir que despegue la ciencia en España es preciso que la sociedad española deje de lado dos ideas muy enraizadas en su seno:
1) La idea del café para todos
2) El rechazo al éxito
Ambas ideas derivan de una cultura de 350 años de vida en tribu, en la cual en cuanto uno se mueve más que otro recibe un palo. El que trata de subir es rechazado por los demás y solo se aprecia el conformarse a la regla.
En la ciencia española se investiga lo que investigan los demás. Se avanzan pequeños pasitos procurando no molestar ni destacar. Tenemos miles de artículos, pero muy pocos relevantes. Y la relevancia no se mide por el número de citas (yo te cito – tu me citas) ni por el nivel ISI o similar. La relevancia se mide por el número de investigaciones que derivan de una de ellas, y sobre todo y especialmente, por el cambio que cada una de ESAS publicaciones ha causado en el paradigma científico.
Las publicaciones valiosas de verdad son las del tipo Watson y Crick, Bardeen, Cooper y Schrieffer, y similares. De estas tenemos a Cajal en España, y casi nadie más.
Es fácil cambiar ésto. Para ello el ministerio debe
a) Premiar la individualidad y por tanto la originalidad.
b) Aceptar proyectos SIN GARANTIA DE EXITO.
c) Pagar programas de ciencia en prime time en TV.
d) En vez de repartir 40000 euros por proyecto para todos los grupos, hacer proyectos grandes y dejar grupos fuera.
e) En vez de consoleaders con un trabajo burocrático desesperante, aceptar los proyectos con unas presentaciones limitadas a 10 paginas.
f) Elegir, secuencialmente, a todos los investigadores españoles como censores, en vez de seleccionar a grupos limitados y casi siempre de las mismas personas o grupos.
g) Invertir de forma arriesgada, es decir, sin seguridad de éxito.
h) En vez de garantía, riesgo.
Es decir, que el ministerio cambie 180 grados: En vez de tratar de garantizar mediante grandes figuras (que vendrian a un retiro dorado), exámenes exhaustivos de las propuestas (que no sirven para nada, puesto que los descubrimientos, si lo son, son inesperados), peer-review, que es tribal-review, etc., en vez de esto, que ya se ha visto el resultado que da, algo completamente nuevo.
Esto se resume en deshacer el concepto de tribu y abrir el concepto de individualidad.
En un país en el cual los presos salen de la carcel a la calle a delinquir un dia si y otro también, es estimulador que un juez, ¡por fin! se tome las cosas en serio y dice una sentencia que, realmente, no necesitaba estudio.
La noticia ( http://www.elmundo.es/elmundo/2008/09/05/ciencia/1220626074.html ) es importante.
Realmente, ¿no puede hacer la gente de este país su dinero de otra forma mas que destruyendo nuestro suelo? Se puede hacer mediante industria, mediante innovación, incluso mediante el teatro , el cine o la literatura.
Pero lo único que se le ocurre a ese empresario es destruir el paisaje.
¡Si al menos esta gente emplease su dinero en algo distinto de hacer dinero! Pero, normalmente, el dinero que hacen se destina a nuevos negocios para hacer más dinero para tratar de hacer más dinero, para ….
La vida es otra cosa. Es bueno hacer dinero, ¿Cómo no? Pero se puede hacer respetando a los demás, a los demás seres humanos, que quizás quieran algún trozo de tierra virgen en el Globo, y respetando a la Naturaleza. Basta con usar la inteligencia, la virtud que nos distingue del ansia de multiplicar lo que tenemos en vez de disfrutarlo tranquilamente.
Por lo general, los empresarios que hacen cosas como El Algarrobico, y los alcaldes y funcionarios que las autorizan, están al nivel tribal, o incluso bacteriano: Crecer sin límite para morir al final sin haber conseguido realmente nada.
De momento, ¡Bienvenida sea la sentencia!
